Actualmente los empresarios nos preguntamos, que buscamos cuando necesitamos promocionar o seleccionar a un empleado a un Puesto de Trabajo, generalmente nuestro interés se enfoca en lograr que los puestos de nuestra organización sean cubiertos por los profesionistas que dispongan de las mejores habilidades técnicas.

Toda empresa debe disponer de dos herramientas esenciales, una, la descripción del puesto, en la cual precisamos y documentamos de manera objetiva el Perfil del Puesto con tres elementos:

  • Las responsabilidades y funciones claves de la posición (Conocimientos técnicos)

Estas habilidades se basan en conocimientos adquiridos, desarrollados y aprendidos a lo largo de los años de formación tanto académica, como laboral

  • El dominio de las (Habilidades o Competencias) que se requiere para desarrollar el puesto, tales como la capacidad de trabajar en equipo, la destreza frente a una negociación, el saber tomar decisiones, la facilidad para relacionarse, el saber comunicarse, poder liderar un proyecto, dar la solución de problemas… De esta forma, se garantiza que el profesional pueda desenvolverse a la perfección ante contratiempos.
  • Los criterios de éxito: objetivos y resultados (Actitudes)

La segunda herramienta; la evaluación de las competencias del ocupante del puesto, proceso mediante el cual medimos las habilidades y actitudes requeridas para ejercer la actividad laboral que garantice un eficaz desempeño y la obtención de los resultados esperados. Independientemente que el candidato al puesto posea   muchos conocimientos, también requiere haber desarrollado ciertas habilidades conocidas como competencias laborales que le permita realizar con eficacia sus funciones en cualquier ámbito laboral

Nuestra experiencia como especialistas de Capital Humano nos permite compartir algunas de las competencias o habilidades que se solicitan con más demanda en el mercado laboral, mismas que, consideramos pueden potenciarse, pero no esperar que se originen desde la propia empresa.

Cada una de estas habilidades, van de la mano con otras como, la gestión del estrés, la motivación, la adaptabilidad al cambio, la capacidad para delegar, la habilidad de interacción personal y con público.

Estas competencias interpersonales son necesarias y juegan un papel esencial para que un profesional sea realmente eficaz en su trabajo, reconocer el valor de estas habilidades en nuestros negocios, es el primer paso al éxito.

Identificar el equilibrio que se tiene entre las habilidades técnicas e interpersonales permite visualizar la brecha real entre los dos perfiles (puesto y candidato) y nos proporciona la oportunidad de llevar a cabo los consiguientes beneficios:

  • Identificar las principales fortalezas del evaluado y el efecto positivo que tiene sobre la empresa para alcanzar los objetivos
  • Desarrollo de áreas de oportunidad para establecer mejoras en los estándares de desempeño en el corto y mediano plazo
  • Consolidar un equipo de trabajo con las competencias que la empresa demanda en eficiencia en cada puesto
  • Detectar oportunamente la capacidad del evaluado para apegarse a las normas, trabajar con integridad y comprometerse con la empresa.
  • Planear y organizar las necesidades de desarrollo a través de entrenamiento y cursos de capacitación
  • Consolidar a la empresa con equipos de trabajo de alto rendimiento que se traduzca en ventajas competitivas para la Organización.

Artículo por: Luz del Carmen García
Socio Consultor
Great Team – Recursos Humanos
www.greatteam.mx

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